miércoles, 15 de septiembre de 2010

Barcelona I

Qué queréis que os diga. Ir a Barcelona era el objetivo primordial de este viaje. Las residencias de tiempo libre que hemos tenido la suerte dos años de ir están muy bien, visitar de por medio otros sitios también, pero estamos hablando de Barcelona. Los comentarios de amigos y conocidos, la televisión, muchas cosas hacían que se me pusieran los dientes largos cada vez que se hablaba de Barcelona y además el Nou Camp, vamos un org..
Dos días fuimos y nos faltó otro u otros pero hay que adaptarse y así tenemos excusa para volver. Tal y como nos aconsejaron, lo mejor coger el tren en Altafulla, a pocos kilómetros de la residencia, por el fácil aparcamiento y aunque no nos lo dijeron porque te ahorras el billete de ida. No hay nadie que te venda los billetes ni ninguna máquina expendedora, así que el primer día tras media hora de retraso llegó un tren de estos de media distancia que no me gustó un pelo porque sólo tiene dos puertas estrechas y empinadas de acceso a los vagones, como para una salida de emergencia. Y además iba "atestao" y como siempre todo el mundo "apegotona" en la puerta y el pasillo más vacío. Nos sentamos después de varias estaciones cuando muchos chicos africanos se iban bajando para ir a vender a las playas de la costa por donde el tren iba pasando muy cerca. Ya pronto, sobre todo Esperanza, le fue cogiendo el truquillo a aquello de "propera parada: Barcelona Passeig de Gràcia" y allí que llegamos.
Ya en la residencia un matrimonio que comía al lado nuestra, Antonio y Toñi, nos indicó que podíamos hacer. Y así, y con los consejos de mi "cuñao" Ignacio, empezamos.
Paseo de Gracia, las casas de Gaudí como la Pedrera o la Batló donde costaba entrar 18 euros (por fuera son preciosas). Bajamos Paseo de Gracia hacia Plaza Cataluña, oficina de turismo, planos varios y a las Ramblas. ¡Qué de gente! La fuente de canaletas ni la vimos, normal, es una fuente coqueta pero pequeñita. ¡Qué cangueli! Porque si hay que poner un pero, ese fue el de tanta gente, incluyendo un seguridad de correos al que preguntamos por Santa María del Mar, nos dijo que mucho ciudadín con las mochilas, las carteras, las cámaras... vaya que hacen buena publicidad al turista. Pero con cuidado, no tuvimos problemas, bajamos toda la Rambla, visitamos el Mercado de la Boquería donde compramos la fruta, vimos toda clase de mimos a los que me negué a hacerles ni una foto, tomamos una cervecita en una plaza muy agradable junto y llegamos hasta el final para ver la estatua de Colón y el Puerto. Parada para un refresco y unos bocatas que supieron a gloria y otra vez (los niños son unos santos) coger el camino. Via Laiatana y Santa María del Mar, decepción, estaba cerrada pero la comtemplamos desde fuera. Yo me he leído el libro así que me hubiera gustado verla, a ver si el siguiente día hubiera suerte. Barrio Gótico, Catedral, (en obras para variar) donde visitamos su interior, arte gótico, como he dicho ya diferente pero preciosos los templos por dentro, el claustro, las ocas, Sant Jordi, el Cristo de Lepanto, las capillas y la tumba de Santa Eulalia, patrona de Barcelona; no me supieron explicar si la Mercé y Santa Eulali son copatronas o qué. Pero yo me acordé de una chica muy simpática, barcelonesa ella que conocimos en Epson, allá por el año 90, que se llamaba Eulalia, Lali para los amigos. Y ya no pudimos aguantar más a los niños, cogimos el metro y al Camp Nou.
69 euros del ala que se quedó Sandro Rossel pero ya lo tenía más que asumido, yo quería ir al Nou Camp. Y no me decepcionó, los trofeos, la sala de prensa, los vestuarios, las cabinas de los periodistas, el banquillo, el césped y la grada. Reconozco que tenía cara de tonto, sobre todo en la grada y en el trozo de césped que te dejan pisar. ¡Qué le vamos a hacer! Yo me dí cuenta y ya lo he contado de lo culé y lo xerecista que era cuando jugaron en Jerez la temporada pasada. Cuando uno experimenta las cosas es cuando no se puede engañar a uno mismo. Como todo un pero, la botica, muy grande, muy bonita, de todo lo habido y por haber del Barça pero qué caro todo y sobre todo que sensación de tener que comprar o comprar.
Vuelta en metro, localización de la fuente de Canaletas, fotos, Plaza Cataluña, Paseo de Gracia, tren (la vuelta sí hay que pagarla), propera parada Altafulla y de allí a la residencia.
Hay más fotos pero no suben. En picasa tenéis todas las que queráis.

martes, 7 de septiembre de 2010

Tarragona II

La Tarraco romana fue una población muy importante, capital de la provincia romana Citerior, con una población impresionante Un circo enorme, del que sólo se conservan unos arcos, un anfiteatro junto al mar, y un teatro que ahora están sacando a la luz son muestras de ello amen del pretorio y otras construcciones.
Circo romano
Museo Arqueológico
Restos de la muralla
Circo romano
Cabezudos
Gigantes
Anfiteatro
En el centro me gustó mucho la Catedral (en obras para variar). Son distintas a las de aquí, más antiguas, con estilos diferentes a las de aquí. Visitamos el Museo Arqueológico donde se exponen muchas muestras de la época romana y la Casa de la Fiesta donde se guardan los gigantes y cabezudos que salen en las fiestas. Me hubiera gustado ver un castellet, hubo uno en un pueblo cercano pero ese día íbamos a Port Aventura. En fin, una ciudad muy agradable para vivir, capital no muy grande aunque si hay que ponerle un pero vi ciertas partes del centro, casas, calles, edificios, un tanto sucios y abandonados pero creo que ese es el sino de muchos centros históricos de muchas ciudades.

domingo, 29 de agosto de 2010

Tarragona.

La residencia del tiempo libre de Tarragona se encuentra a 4 km del centro urbano, en la antigua N 340. El alojamiento en bungalows (xalets) más o menos grandes según las familias. Está en una pequeña loma que sube desde casi el mar con lo cual hay bastantes cuestas pero llevaderas al menos con nuestra edad. Las residencias no son hoteles. Todos entramos el mismo día y todos salimos el mismo día. Las comidas son caseras. Tienes pensión completa, que con niños es lo mejor porque no tienes que ir a la buena de Dios, a ver si aciertas con un sitio bueno, bonito y barato todos los días y a todas horas. Estás en un sitio y desde allí te mueves. Además en esta te dan picnic si no comes o cenas allí. Ya uno sabe que tarde o temprano haremos amistad con gente, que los niños también y que estaremos muy a gusto esos días.
Y así fue. El primer día llegamos a comer. Por la tarde en la reunión de bienvenida ya nos hicimos una idea de cómo iba a ser nuestra entancia allí.
1. Playa. Porque la playa está a tres minutos cruzando una pasarela sobre la 340. El único pero es que tras la pasarela el camino se comparte con los coches en la carretera de acceso a Platja Llarga. Una playa de arena fina aunque más oscura que las de Cádiz, muy tranquila para los niños en cuanto a gente y a peligrosidady con la peculiaridad de que tiene al poco de entrar en el agua un montículo que hace que el agua te llegue por la cintura más lejos que cuando te metes en el agua.
2. Tarragona. Nos apuntaremos a las dos excursiones e iremos por nuestra cuenta otro día.
3. Barcelona. Al menos dos días en tren. Sinceramente es lo que más deseaba.
4. Port Aventura. Habrá que ir al menos un día.
Ahí va un adelanto.

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Cesar Augusto. Tarragona



Port Aventura

miércoles, 25 de agosto de 2010

Zaragoza

Antes de llegar en Zaragoza visitamos el Monasterio de Piedra, recomendado por la cuñada. Es un paseo muy agradable entre cascadas, una pequeña gruta y una vuelta a toda velocidad hacia el Monasterio porque se nos pasaba la hora de la visita, si no le preguntáis a mi hija. Del Monasterio lo que más impresiona es la iglesia semidestruida ya que no me lo esperaba que cuando la guía nos dijo: "pasamos a la iglesia", la iglesia estuviera en ese estado.
Seguimos el viaje hasta Zaragoza. Impresionante la Basílica. Imposible ver a la Vírgen de cerca. Sólo José Manuel pudo acceder al camarín. Le pedimos que le pidiera por todos y seguimos la tradición de arrodillarnos y besar el pilar. Pero no sólo es Zaragoza el Pilar, la catedral, junto al Pilar, merece la pena y La Aljafería no se la puede uno perder. Alhambra, Mezquita y Aljafería, por suerte las conocemos las tres.
Y el Tubo, la zona de bares de Zaragoza, donde la primera fue en la frente, una croqueta, 2,40; estaba buena pero no creo que sea para tanto. La segunda tampoco fue acertada al cien por cien. El tercer bar, el de un señor mayor donde tomamos un vino joven de Cariñena que mereció la pena ya empezó a estar bien. Tuvimos que volver al día siguiente para triunfar. Por fin encontremos el garito de los champiñones. Un bar en la confluencia de cuatro calles, en una esquina, donde sólo sirven champiñones y vino o cerveza sin filtrar. Ya con eso el Tubo merece la pena, lo demás lo acompaña.

martes, 17 de agosto de 2010

Primera etapa


Muy ambicioso estoy con esto, a  ver cuánto me dura. Primera etapa: Jerez-Madrid. Primera consideración: no vuelvo a ir a Madrid por la A4 después de probar por Sevilla-Mérida-A5 hasta Madrid. No hay color. Menos tráfico, menos curvas, mejor asfalto, sin Despeñaperros, en fin, un paseo. Parando a tomar unos bocatas, ya que eso de parar tanto tiempo para comer, a ver si está bien o no, a ver si aciertas o no se acabó. Un descansito y carretera y manta. Además los GPS son otra maravilla; a la misma puerta te llevan.
Madrid, paseíto por el centro. Compra de metro bus, 9 €, preguntar a José Manuel por entonación. El 20 en Hacienda de Pavones hasta Sol. Puerta del Sol, Plaza Mayor camino de la plaza de Santa Ana. La noche anterior me acosté tarde terminando "El Asedio" ya que no quería llevarmelo faltando 70 páginas porque el libro es gordito, gordito y allí antes de la plaza Arturo Pérez Reverte. Y aunque yo no soy muy dado a ello, lo paro, lo saludo y le pido hacerme una foto con él. No era para menos, no sólo por lo del libro sino porque me gustan mucho sus libros y creo que pocos me faltan por leerme de él.
Después nos encontrarmos con un actor, el jefe de los ladrones en Guante Blanco pero ya no lo paramos y antes en el metro con un actor mayor cuyo nombre no hemos podido recordar. En fin, simpática la cosa.
Bravas y calamares en Santa Ana. Bien pero caros, todo me ha parecido más caro que aquí pero bueno por lo menos en Madrid te siguen poniendo la tapa con la caña. Vuelta a casa que mañana tenemos otros cuantos kilómetros por delante.

martes, 27 de julio de 2010

¡Qué me gusta el verano!

Sí, de un tiempo a esta parte sí. El aire acondicionado, las piscinas, las playas, los viajecitos y cobrar (aunque menos) y no trabajar. ¿Cómo no me va a gustar? Lo que le pido a Dios es que me quede así el resto de los días si no puede mejorarse.
Después de la boda han sido días de piscina, playa y algún que otro cine. Se marchó José Ángel para Granada, espero que las cosas le vayan muy bien pero que vuelva pronto para acá, que Granada es muy bonito pero aquí se está mejor.
Después, de rebote, sin pensarlo, hemos pasado unos días en Caños de Meca, en una casita que mi cuñao Ignacio alquiló. Muy bien la casa, muy bien la playa, muy buenos ratos que se han echado. Si hubiera que ponerle un pero es que me da la impresión de que aquello ha degenerado bastante. Se ven muchas casas abandonadas, y un ambiente de difícil calificativo. Sobre todo el fin de semana se ha notado más. Aquello sería el paraíso para algunos hace unos años, un paraíso natural, playas vírgenes, caños de agua limpia que salen de la montaña hacia la playa, una oportunidad de vivir la vida de modo distinto, más libre, sin ataduras, sólo vivir. Pero, como digo, como casi todo, se va degenerando. Sobre todo el fin de semana hemos podido ver gente que va a emborracharse, a ponerse con esos cigarritos "aliñaos", como decían mis cuñaos, o con cosas más peligrosas y a ver qué cae. Nada que ver, creo, con lo que en sus inicios, cuando alguien redescubrió aquellos parajes, porque según leímos el apellido de Meca se lo pusieron los musulmanes en honor a su ciudad santa, y quiso vivir allí de una manera distinta.
A pesar de todo hay un mercadillo, digamos hippy, que no está mal y varios restaurantes con buena pinta. Nosotros cenamos la última noche en La Ensaladería, creo. Cerveza muy fría y un pescado a la sal muy bueno.

miércoles, 7 de julio de 2010

Boda Rocío y Ramón




La verdad es que el sábado me pasó lo mejor que me podía pasar salvando las distancias y las ausencias y es que volví a rememorar mi boda de la que en breve se cumplirán 15 años. Yo disfruté de mi boda completamente. Recuerdo la mañana, yo muy tranquilo y todos atacados, yendo a ultimar algunos preparativos. Recuerdo que me harté de comer y que a algunos no le entraba la comida. Recuerdo mi salida de casa del brazo de mi madre. Mi tío Diegui que nos esperaba en el Ford Escort blanco y en el que mi madre tuvo que ir inclinada en el asiento porque la peineta y la mantilla le impedían ponerse derecha. Recuerdo la espera delante de la iglesia saludando a todos los que llegaban, la llegada de la novia, un poco tarde que es lo que se espera de ellas. La ceremonia, los comentarios entre los dos, las firmas (allí firmó hasta el sacristán), el arroz, los besos y felicitaciones. Las fotos (un ligero martirio), antes de llegar al hotel donde lo pasamos fenomenal.

En fin que creo que a Rocío y a Ramón les ha pasado lo mismo que como a mí, salvando las ausencias a las que todos nos supimos sobreponer pero nunca olvidar y tener presentes en todo momento sabiendo, al menos yo, que estaban desde el Cielo con nosotros en todo momento, disfrutando de todo lo que hemos disfrutado de esta boda que se nos ha hecho esperar un poquito pero que será el inicio de una vida en común llena de alegrías y de esperanzas.


Muchas felicidades a los dos. Pasadlo muy bien en el crucero e iniciad esta vida nueva, siendo siempre cómplices el uno del otro, queriéndoos y compartiendo absolutamente todo.

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