miércoles, 13 de octubre de 2010

Otoño

El otoño empezó casi el día 1 de septiembre. Y no es que yo tenga problemas con esta estación, es que volver al trabajo, aunque para mí el trabajo tiene muchas recompensas, es señal de que el verano acabó y no es que lo pasara muy bien yo en estos días, por no decir mal pero uno tiene que asumir sus decisiones y así se hará.
Ya la playa poca y es que este año, ha venido el mal tiempo antes, algo de fresco, lluvia. Tan sólo una regular tarde de playa en Chipiona después de muchos años para ver de nuevo a Benito y a Mari Carmen y echar otro rato juntos. El ambiente de la playa un poco peculiar pero buenos recuerdos de los día de playa junto al Santuario y el Faro, además la idea de la convivencia me llegó en ese momento. Y otro día de playa regular por el levante en Sanlúcar aunque vimos las carreras de caballos y José Manuel ganó en todas las carreras en las que apostó. Le voy a hacer que rellene una primitiva a ver si cae.

Después han venido días cofrades, con pasos en la calle por alguna que otra efeméride. A mi la verdad es que me gusta y si puedo voy. Me agrada la música, el olor, la gente, el ambiente, el rezo, aunque sea en octubre. Mención especial a la Vírgen del Socorro, la copatrona, un descubrimiento para algunos, una delicia para todos. Con mucho gusto todo. Y no quiero olvidarme de las dos nuevas imágenes, el Cristo de la Sed, una imagen preciosa, la Virgen de la Angustia que espero que junto con el Señor de Pasión ayude y mucho a los más necesitados de todo en la nueva capilla de Santa Ángela y de la Vírgen del Patrocinio, una imagen y una hermandad menos reconocida que otras pero que seguro que hacen mucho bien.

Stmo. Cristo de la Sed
Eleni e Isaac
Ntra. Sra, del Socorro en Plaza de la Yerba
Virgen de la Angustia
Ntra. Sra. del Patrocinio
Y la boda de mi prima Eleni. Y es que una boda, por lo menos para mí, es un momento de alegría. Ves a toda la familia, charlas, ríes, bailas y estamos todos juntos que pocas veces coincidimos. Mucha suerte a los dos, qué seais muy felices.

Barcelona y II. Port Aventura.

Segundo día en Barcelona. El tren de ida, gratis y menos atestado. Passeig de Gràcia. Parada del autobús porque queremos empezar el día en el Parque Guell. La gente en Barcelona y los catalanes que conocimos en general, de lo más amable y simpático. En esa parada nos indicaron perfectamente qué autobús coger y donde bajarnos pero lo más chocante es que lo hizo un chico ciego que incluso iba acompañado de un perro guía.
Parque Guell, una preciosidad, un lujo, como todo lo de este hombre; vaya imaginación, vaya jugar con todo para crear un ambiente distinto.
Bajamos hacia la Sagrada Familia. Ya por fuera es alucinante. La cola de gente que esperaba para entrar casi nos hizo desistir de entrar, menos mal que nos quedamos, "comimos" en la cola y entramos. Otro dineral pero mereció la pena. Como muestra las más de 100 fotos que hice. Alucinante, espectacular, otro ejemplo de originalidad, de ver el mundo de otra manera y hacer las cosas de otra manera y eso que todavía le queda para terminarla completamente. Me encantaron las figuras labradas en piedra de las fachadas.
Seguimos bajando y hacemos una pequeña parada en la Monumental, por aquello de la prohibición simplemente.
Vuelta al metro y al acuario. Dinero malgastado, visto uno, vistos todos, pero los niños mandan.
Salimos, merienda al aire libre, los picnics han dado mucho de sí. Subimos por Vía Laietana a ver si hay suerte y la hubo. Santa María del Mar abierta. Otra joya. Una visita muy agradable y además con el libro leído mejor, más sentida. No os podéis perder el escudo del Barça que hay en una vidriera. Y ya para acabar el día el Palau de la Música que vuelva a dejarte con la boca abierta.
Parque Guell
Sagrada Familia. Calvario
Y adiós Barcelona, por un tiempo. Tendremos que volver porque se nos quedaron muchas cosas por ver. La gente como digo, amable y simpática. La ciudad, preciosa. Para vivirla.
Palau de la Música
Monasterio de Poblet
Altafulla
De Port Aventura poco que contar, como ya dije, estando tan cerca, habría que ir un día y así lo hicimos. Sólo destaca el Furious Baco, un sibidón de adrenalina y velocidad. Lo demás, o no nos atrevimos o los parques de atracciones ya ni fu ni fá.
Terminamos nuestras vacaciones en Cataluña visitando Altafulla con nuestros amigos de Granada Alfonso y Zakia y los niños y el Monasterio de Poblet que nos habían recomendado. Fue el único lugar donde mi carné de profe sirvió para ahorrarme unos euros y es que ya se sabe aunque a los cuatro nos encantó todo y lo pasamos muy bien y la gente fue de los más servicial, amable y sincera, "la pela es la pela".

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Barcelona I

Qué queréis que os diga. Ir a Barcelona era el objetivo primordial de este viaje. Las residencias de tiempo libre que hemos tenido la suerte dos años de ir están muy bien, visitar de por medio otros sitios también, pero estamos hablando de Barcelona. Los comentarios de amigos y conocidos, la televisión, muchas cosas hacían que se me pusieran los dientes largos cada vez que se hablaba de Barcelona y además el Nou Camp, vamos un org..
Dos días fuimos y nos faltó otro u otros pero hay que adaptarse y así tenemos excusa para volver. Tal y como nos aconsejaron, lo mejor coger el tren en Altafulla, a pocos kilómetros de la residencia, por el fácil aparcamiento y aunque no nos lo dijeron porque te ahorras el billete de ida. No hay nadie que te venda los billetes ni ninguna máquina expendedora, así que el primer día tras media hora de retraso llegó un tren de estos de media distancia que no me gustó un pelo porque sólo tiene dos puertas estrechas y empinadas de acceso a los vagones, como para una salida de emergencia. Y además iba "atestao" y como siempre todo el mundo "apegotona" en la puerta y el pasillo más vacío. Nos sentamos después de varias estaciones cuando muchos chicos africanos se iban bajando para ir a vender a las playas de la costa por donde el tren iba pasando muy cerca. Ya pronto, sobre todo Esperanza, le fue cogiendo el truquillo a aquello de "propera parada: Barcelona Passeig de Gràcia" y allí que llegamos.
Ya en la residencia un matrimonio que comía al lado nuestra, Antonio y Toñi, nos indicó que podíamos hacer. Y así, y con los consejos de mi "cuñao" Ignacio, empezamos.
Paseo de Gracia, las casas de Gaudí como la Pedrera o la Batló donde costaba entrar 18 euros (por fuera son preciosas). Bajamos Paseo de Gracia hacia Plaza Cataluña, oficina de turismo, planos varios y a las Ramblas. ¡Qué de gente! La fuente de canaletas ni la vimos, normal, es una fuente coqueta pero pequeñita. ¡Qué cangueli! Porque si hay que poner un pero, ese fue el de tanta gente, incluyendo un seguridad de correos al que preguntamos por Santa María del Mar, nos dijo que mucho ciudadín con las mochilas, las carteras, las cámaras... vaya que hacen buena publicidad al turista. Pero con cuidado, no tuvimos problemas, bajamos toda la Rambla, visitamos el Mercado de la Boquería donde compramos la fruta, vimos toda clase de mimos a los que me negué a hacerles ni una foto, tomamos una cervecita en una plaza muy agradable junto y llegamos hasta el final para ver la estatua de Colón y el Puerto. Parada para un refresco y unos bocatas que supieron a gloria y otra vez (los niños son unos santos) coger el camino. Via Laiatana y Santa María del Mar, decepción, estaba cerrada pero la comtemplamos desde fuera. Yo me he leído el libro así que me hubiera gustado verla, a ver si el siguiente día hubiera suerte. Barrio Gótico, Catedral, (en obras para variar) donde visitamos su interior, arte gótico, como he dicho ya diferente pero preciosos los templos por dentro, el claustro, las ocas, Sant Jordi, el Cristo de Lepanto, las capillas y la tumba de Santa Eulalia, patrona de Barcelona; no me supieron explicar si la Mercé y Santa Eulali son copatronas o qué. Pero yo me acordé de una chica muy simpática, barcelonesa ella que conocimos en Epson, allá por el año 90, que se llamaba Eulalia, Lali para los amigos. Y ya no pudimos aguantar más a los niños, cogimos el metro y al Camp Nou.
69 euros del ala que se quedó Sandro Rossel pero ya lo tenía más que asumido, yo quería ir al Nou Camp. Y no me decepcionó, los trofeos, la sala de prensa, los vestuarios, las cabinas de los periodistas, el banquillo, el césped y la grada. Reconozco que tenía cara de tonto, sobre todo en la grada y en el trozo de césped que te dejan pisar. ¡Qué le vamos a hacer! Yo me dí cuenta y ya lo he contado de lo culé y lo xerecista que era cuando jugaron en Jerez la temporada pasada. Cuando uno experimenta las cosas es cuando no se puede engañar a uno mismo. Como todo un pero, la botica, muy grande, muy bonita, de todo lo habido y por haber del Barça pero qué caro todo y sobre todo que sensación de tener que comprar o comprar.
Vuelta en metro, localización de la fuente de Canaletas, fotos, Plaza Cataluña, Paseo de Gracia, tren (la vuelta sí hay que pagarla), propera parada Altafulla y de allí a la residencia.
Hay más fotos pero no suben. En picasa tenéis todas las que queráis.

martes, 7 de septiembre de 2010

Tarragona II

La Tarraco romana fue una población muy importante, capital de la provincia romana Citerior, con una población impresionante Un circo enorme, del que sólo se conservan unos arcos, un anfiteatro junto al mar, y un teatro que ahora están sacando a la luz son muestras de ello amen del pretorio y otras construcciones.
Circo romano
Museo Arqueológico
Restos de la muralla
Circo romano
Cabezudos
Gigantes
Anfiteatro
En el centro me gustó mucho la Catedral (en obras para variar). Son distintas a las de aquí, más antiguas, con estilos diferentes a las de aquí. Visitamos el Museo Arqueológico donde se exponen muchas muestras de la época romana y la Casa de la Fiesta donde se guardan los gigantes y cabezudos que salen en las fiestas. Me hubiera gustado ver un castellet, hubo uno en un pueblo cercano pero ese día íbamos a Port Aventura. En fin, una ciudad muy agradable para vivir, capital no muy grande aunque si hay que ponerle un pero vi ciertas partes del centro, casas, calles, edificios, un tanto sucios y abandonados pero creo que ese es el sino de muchos centros históricos de muchas ciudades.

domingo, 29 de agosto de 2010

Tarragona.

La residencia del tiempo libre de Tarragona se encuentra a 4 km del centro urbano, en la antigua N 340. El alojamiento en bungalows (xalets) más o menos grandes según las familias. Está en una pequeña loma que sube desde casi el mar con lo cual hay bastantes cuestas pero llevaderas al menos con nuestra edad. Las residencias no son hoteles. Todos entramos el mismo día y todos salimos el mismo día. Las comidas son caseras. Tienes pensión completa, que con niños es lo mejor porque no tienes que ir a la buena de Dios, a ver si aciertas con un sitio bueno, bonito y barato todos los días y a todas horas. Estás en un sitio y desde allí te mueves. Además en esta te dan picnic si no comes o cenas allí. Ya uno sabe que tarde o temprano haremos amistad con gente, que los niños también y que estaremos muy a gusto esos días.
Y así fue. El primer día llegamos a comer. Por la tarde en la reunión de bienvenida ya nos hicimos una idea de cómo iba a ser nuestra entancia allí.
1. Playa. Porque la playa está a tres minutos cruzando una pasarela sobre la 340. El único pero es que tras la pasarela el camino se comparte con los coches en la carretera de acceso a Platja Llarga. Una playa de arena fina aunque más oscura que las de Cádiz, muy tranquila para los niños en cuanto a gente y a peligrosidady con la peculiaridad de que tiene al poco de entrar en el agua un montículo que hace que el agua te llegue por la cintura más lejos que cuando te metes en el agua.
2. Tarragona. Nos apuntaremos a las dos excursiones e iremos por nuestra cuenta otro día.
3. Barcelona. Al menos dos días en tren. Sinceramente es lo que más deseaba.
4. Port Aventura. Habrá que ir al menos un día.
Ahí va un adelanto.

<><>
<>
<><>
Cesar Augusto. Tarragona



Port Aventura

miércoles, 25 de agosto de 2010

Zaragoza

Antes de llegar en Zaragoza visitamos el Monasterio de Piedra, recomendado por la cuñada. Es un paseo muy agradable entre cascadas, una pequeña gruta y una vuelta a toda velocidad hacia el Monasterio porque se nos pasaba la hora de la visita, si no le preguntáis a mi hija. Del Monasterio lo que más impresiona es la iglesia semidestruida ya que no me lo esperaba que cuando la guía nos dijo: "pasamos a la iglesia", la iglesia estuviera en ese estado.
Seguimos el viaje hasta Zaragoza. Impresionante la Basílica. Imposible ver a la Vírgen de cerca. Sólo José Manuel pudo acceder al camarín. Le pedimos que le pidiera por todos y seguimos la tradición de arrodillarnos y besar el pilar. Pero no sólo es Zaragoza el Pilar, la catedral, junto al Pilar, merece la pena y La Aljafería no se la puede uno perder. Alhambra, Mezquita y Aljafería, por suerte las conocemos las tres.
Y el Tubo, la zona de bares de Zaragoza, donde la primera fue en la frente, una croqueta, 2,40; estaba buena pero no creo que sea para tanto. La segunda tampoco fue acertada al cien por cien. El tercer bar, el de un señor mayor donde tomamos un vino joven de Cariñena que mereció la pena ya empezó a estar bien. Tuvimos que volver al día siguiente para triunfar. Por fin encontremos el garito de los champiñones. Un bar en la confluencia de cuatro calles, en una esquina, donde sólo sirven champiñones y vino o cerveza sin filtrar. Ya con eso el Tubo merece la pena, lo demás lo acompaña.

martes, 17 de agosto de 2010

Primera etapa


Muy ambicioso estoy con esto, a  ver cuánto me dura. Primera etapa: Jerez-Madrid. Primera consideración: no vuelvo a ir a Madrid por la A4 después de probar por Sevilla-Mérida-A5 hasta Madrid. No hay color. Menos tráfico, menos curvas, mejor asfalto, sin Despeñaperros, en fin, un paseo. Parando a tomar unos bocatas, ya que eso de parar tanto tiempo para comer, a ver si está bien o no, a ver si aciertas o no se acabó. Un descansito y carretera y manta. Además los GPS son otra maravilla; a la misma puerta te llevan.
Madrid, paseíto por el centro. Compra de metro bus, 9 €, preguntar a José Manuel por entonación. El 20 en Hacienda de Pavones hasta Sol. Puerta del Sol, Plaza Mayor camino de la plaza de Santa Ana. La noche anterior me acosté tarde terminando "El Asedio" ya que no quería llevarmelo faltando 70 páginas porque el libro es gordito, gordito y allí antes de la plaza Arturo Pérez Reverte. Y aunque yo no soy muy dado a ello, lo paro, lo saludo y le pido hacerme una foto con él. No era para menos, no sólo por lo del libro sino porque me gustan mucho sus libros y creo que pocos me faltan por leerme de él.
Después nos encontrarmos con un actor, el jefe de los ladrones en Guante Blanco pero ya no lo paramos y antes en el metro con un actor mayor cuyo nombre no hemos podido recordar. En fin, simpática la cosa.
Bravas y calamares en Santa Ana. Bien pero caros, todo me ha parecido más caro que aquí pero bueno por lo menos en Madrid te siguen poniendo la tapa con la caña. Vuelta a casa que mañana tenemos otros cuantos kilómetros por delante.

Seguidores