jueves, 18 de agosto de 2011

Diario de abordo I. Todo incluido

Desayunar en la calle es un lujo. Al menos para mí que no suelo hacerlo nunca. En Barcelona se debe desayunar muy bien en la calle a tenor de todo lo que nos ofrecieron en el bar que entramos. Al final mi rubia y yo nos decidimos por algo típico: pan tumaca pero con jamón incluido. Delicioso. Tras ello al puerto. 20€ el traslado. Por teléfono me dijeron que 10, la tarde anterior que 15, al final 20. Bueno nos llevó un señor que se gana un dinerito con ello (autorizado, por supuesto, nada de pirateo). Muchos lío para entrar. Todos los cruceros salen y entran el mismo día y entre los que salen y los que estamos deseando entrar, el follón está asegurado. Vas subiendo la cuesta y se ven los cruceros. Los niños van haciendo cábalas de cúal es el nuestro. Todos son grandes, algunos inmensos. El Sovereign resultó ser el más pequeño y aún así impresiona que ese cacharo no se hunda. Ya Arquímedes dio con la tecla y no se hable más. Check in, como en los aviones, pero dando el número de la tarjeta de crédito por si hay algo que se te meta por los ojos en el barco y no está en el todo incluido. La tarjeta sirvió para pagar algún cartón de bingo y dos botellitas de limonccelo, que somos muy viciosos. El tabaco estaba muy "barato" pero allí se quedó.
Tiempo de espera hasta que llamen al cartón y número que te dan. Ya nos daban agua y un zumo de extraño color y raro sabor, todo incluido.
Te llaman, subes por la escalera y ya tienes el barco frente a ti y a unos haciendo la foto de bienvenida que si la quieres has de soltar 8,5€uritos. Allí se quedó, como las otras. Entras con la tarjeta que te han dado en el check in y que te servirá para entrar y salir del barco y pagar el no incluido. Ya ves que las maletas que dejaste con algo de miedo antes de entrar en la terminal a unos chicos están en el descansillo de los ascensores de tu cubierta (que no planta) y respiras hondo. Vas al camarote (interior y el más barato) y esperas que las palabras de mi hermana Rocío se cumplan y que allí sólo estés para dormir y ducharte (en ese momento había niños delante y una tercera opción no se mencionó) porque es pequeñito, no lo vamos a negar y de las paredes salen dos literas que dejarán aquello peor que los 30m2 famosos. El baño chiquito también pero lo justo y necesario con el váter estilo avión, es decir, que se chupaba lo que le echaran y no sabes dónde va. A mí un día me jugó una mala pasada porque debía chuparse algo que os podéis imaginar que salió de mi interior y por mucho que apretaba el botón aquello no iba. Menos mal que pasado un rato lo hizo y volvimos a respirar hondo.

El peligroso Grill

Tocaba inspección ocular y así hicimos, primero en un directorio que reproducía el barco y donde podías ver lo que había en cada planta y luego in situ. Los bares, el casino, las tiendas, la recepción, los ascensores, los clubes para los niños, más bares, muchos camarotes, lugares donde nunca entramos como la discoteca, el gimnasio, el spa, el restaurante oriental fuera del todo incluido, el restaurante que nos tocaba, el buffet y la piscina donde ya daban de comer en el famoso Grill, abierto cuando restaurante y buffet están cerrados para matar el gusanillo con pizzas, sandwiches de york y queso calentitos y ensaladas (todos los días) y hamburgesas, perritos y demás delicias de pollo y cerdo (según los días)

Ya los niños inauguraron la piscina, nosotros el bar y amenizados por los chicos de la animación, esperábamos el momento de zarpar a las 5 y el de reunirnos con los calamares, el grupo de gente que por la web losviajeros.com nos habíamos organizado para las excursiones y que se vino a llamar "calamare nostrum", a las seis de la tarde.
Ya íbamos advertidos por el hombre del tiempo y por el señor que nos llevó al puerto que el verano en Barcelona estaba siendo fresco y lluvioso y a las 5 de la tarde empezó a llover primero y a granizar después, así que tuvimos que refugiarnos en el buffet y esperar hasta las 6 para zarpar y un poco más tarde para conocer a los calamares. Sobre todo muchas gracias a Javier, el onubense que lo inició todo y a Héctor y Tamara, los responsable de las excursiones que hicimos a Roma y a Pompeya respectivamente, por su dedicación, esfuerzo y horas dedicadas a que todo saliera tan bien como salió.


La tormenta

Después una duchita y a cenar. Decidimos probar en el restaurante donde se comía a la carta, aunque podíamos hacerlo en el buffet pero supusimos bien que podríamos acabar hartos de buffet. La suerte quiso que nos tocara el primer turno de cena, a las 8, y aunque lo quisimos cambiar, lo mejor que nos pasó es que no nos lo cambiaran porque así conocimos a más gente y a unos camareros muy simpáticos y serviciales además de que nos vino muy bien por aquello de venir de las excursiones justo para ducharnos e ir a cenar y luego al espectáculo que hubo todas las noches y no al revés con lo cual hubiéramos picado más (cosa que sobre todo a mí no me conviene) y eso de primero espectáculo y después cena, al menos a mí no me cuadra.
En la cena tienes todos los días la misma mesa y a la misma familia a tu lado. Nosotros coincidimos con una familia de Cantabria con la que entablamos amistad en esos días. Los camareros de ese día ya nos dijeron que sólo estarían con nosotros ese día. Aún así fueron muy agradables y con el chico rumano que tuvo una novia cántabra seguimos charlando cuando lo veíamos.
Tras la cena, la presentación de los servicios del barco y un espectáculo donde intervinieron todos los que participan en la animación. Ya unos mimos chilenos (aunque algo hablan) y un mago español se destacaron como con lo que más nos íbamos a reír.
Ya no me acuerdo si hubo cocktail ese día antes de ir a la cama pero creo que ya por hoy está bien la cosa.
Los calamares (no todos)

lunes, 15 de agosto de 2011

Paréntesis


La frase: "lo consultaré con la almohada" es muy conocida por todos. A veces esa consulta es voluntaria, a veces, como me ha pasado esta noche a mí, viene sin haber ido a buscarla.
Aunque uno no lo quiera reconocer, o a veces quiera engañarse a sí mismo, todos nos conocemos por dentro lo suficiente como para saber qué nos pasa y cómo somos.
A mí, a veces, en determinadas circunstancias soy una persona a la que le molesta que le digan algún fallo o defecto o que le lleven la contraria, otras veces lo acepto, más o menos bien (pocas).
También aunque creo que en boca cerrada no entran moscas, que uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras y que a veces se está más guapo calladito, es verdad que a veces, en determinadas circunstancias que yo me sé, no hago caso de esas máximas que os acabo de comentar y hablo cuando lo conveniente sería estar calladito tranquilamente. Y además, la mayoría de las veces, las palabras justas y necesarias se me ocurren horas después. A ver si estas máximas las cumplo a rajatabla a partir de ahora.
Hoy un sueño, por eso digo lo de la almohada, me despertó a mitad de la noche, muy triste, confundido y con mucha pena pero para hacerme comprender lo que es realmente importante, las cosas que no puedes dejar pasar porque luego te vas a arrepentir y ya no tendrán remedio. Así que a hacer puñetas Mouriño, Guardiola, el Barça, el Madrid y todo el fútbol.

Guapa


sábado, 13 de agosto de 2011

Diario de preabordo y II

Ir desde Madrid a Barcelona por carretera un día laborable es hoy por hoy un suplicio aparte de un pellizco en el bolsillo.
Un suplicio porque la autovía está en obras desde Madrid hasta Zaragoza, que es adonde llega la autovía, porque después o carretera N II, con un sólo carril por sentido y llena de camiones, o AP2, o sea, autopista de peaje 25 € desde Zaragoza hasta Barcelona.
Comimos con los bocadillos que preparamos en Madrid en la primera área de descanso que te encuentras cuando entras en esa AP 2. Por lo menos eso sí, tiene muchas áreas con gasolinera, tienda, restaurante y zona de descanso o sólamente áreas de descanso. Está muy bien hecha, recuperas algo de tiempo. Eso de comer unos bocatas y beber unos refrescos llevados en la neverita es un invento, y barato. Y lo más simpático de la autopista es cuando todavía en Aragón te encuentras con la señales de que vas a pasar por el meridiano 0, el de Greenwich, y cuando llegas hay un arco en la carretera al modo de lo que sería el paso de esa línea imaginaria por ese punto. Curioso.

Meridiano de Greenwich
Entrar en Barcelona no es complicado y menos con GPS pero hay muchos coches, muchísimos como es normal. Entras por la ronda del litoral que llaman, con un cementerio a la izquierda sobre la montaña que, aun siendo un cementerio es muy bonito y vas viendo a tu derecha el puerto y ya vas alargando el cuello a ver si ves los cruceros.
El GPS te lleva a la puerta del hotel. El Hotel Grums en una calle perpendicular a la avenida del Paralelo, muy cerca de la estatua de Colón, al final de las Ramblas y muy cerca del Puerto.
Un hotel muy moderno en todos los sentidos, en decoración, en diseño, en que el lavabo está fuera del cuarto de baño, en que cada habitación es un monumento de Barcelona (nos tocó la Catedral). Está muy bien, si vais a Barcelona os lo recomiendo, unas camas comodísimas y un precio normal para los que vamos con dos niños y nos permiten al menos que estemos los cuatro en una habitación.
Nada más llegar tuve que ir a dejar el coche a Aparca y Vola (o Navega) muy cerca del aeropuerto. Se tira de GPS y a la puerta. Es una nave donde puedes tener en coche mientras estás de viaje a muy buen precio y bajo techo. Ellos mismos me llevaron a la estación de RENFE donde un tren me llevó hasta el Paseo de Gracia, allí se enlaza con el metro y salí a Drassanas, junto a Colón. Me hubiera evitado un pequeño paseo si hubiera salido por la avenida del Parelelo, pero todo no puede ser perfecto.
A ducharse y a la calle. Paseo hasta Colón y cumplimiento de dos visitas no hechas el año pasado. Ver la Basílica de la Mercé, que no nos aclaremos si es patrona o copatrona de Barcelona, porque luego está Santa Eulalia y paseo por el puerto hasta la Barceloneta.

Playa de la Barceloneta


Virgen de la Merced
En el paseo, como ya nos indicaron en un estanco donde preguntamos, nos encontramos con decenas de restaurantes de todo tipo y nacionalidad, unos muy lujosos junto al mar, imposibles, sólo para guiris con dinero. y otros a la espalda de la playa desde donde salían, maitres, camareros o cualquiera que te invitaban a entrar y cenar.

Bástase que lo intentaran para que no entráramos en ninguno de ellos. Seguimos hasta la playa y ya sí que había que ir pensando en cenar algo. Del restaurante recomendado por el hotel, nada de nada, prohibitivo por mucho que dijera la chica. Al final después de callejear por las calles que quedan entre la Barceloneta y el puerto, calle Juan de Borbón, dimos con LA BOMBETA, en la calle Maquinista número 3, donde nadie te asalta en medio de la calle para que entres y donde te atienden muy bien, comes muy bien y a muy buen precio. Un cartel reza encima de la barra, que no hablan inglés pero hacen unas bombas cojonudas, de lo cual damos fe, y de todo lo que comimos, rabas, patatas bravas, pan tumaca, etc. Yo al menos también lo recomiendo si vais a Barcelona.
Finalmente, antes de cerrar este capítulo porque ya sólo queda dormir que mañana salimos de crucero, es volver a reiterar que son tres los días que he estado en Barcelona y que he comprado cosas, preguntado cosas, entrado en bares y todo el mundo cuando le he hablado en castellano me ha respondido en castellano y todos con mucha educación y simpatía. Cuando me pase lo contrario, lo diré.

martes, 9 de agosto de 2011

Diario de preabordo I

Madrid de nuevo. Siempre hay algo nuevo, algo distinto que hacer. En esta ocasión repetimos paseos por el Barrio de las Letras, por la Plaza Santa Ana, por la Plaza Mayor, por Sol (con algunos indignados, que no acabo yo de formarme una opinión de este movimiento porque me dan una de cal y una de arena. Lo mejor sería, según creo yo, poner negro sobre blanco las propuestas y presentarse a unas elecciones), comida en la pizzería Il Piccolino della Farfalla, en la calle Huertas, muy cerca de Santa Ana, donde se puede comer muy bien y a muy buen precio, incluso menús y no tienes que hartarte de dar vueltas. También volvimos después de mucho tiempo a los Templos del Jamón pero ni fú ni fá y a pesar de mi empeño lo que ya no me gustó fue lo de Las Bravas, nada que ver con lo de hace unos años, ya todo dirigido al turista y nada típico ni natural. Para eso lo mejor los bares de barrio como el Milfe en Moratalaz, caña y tapa, y si acaso pedir unas bravas. Las cañas bien tiradas, las tapas muy buenas y las bravas de Madrid.

El tío en el Thyssen
Los niños en la Plaza Santa Ana
Y ya aprovechamos para dos cosas: la primera ver la exposición de Antonio López en el Thyssen que si soy sincero no había oído hablar de este señor en mi vida, aparte del jugador del Atletico y de una calle en Cádiz, pero mereció la pena. Gran realismo en casi toda su pintura y escultura. Digno de mencionar los cuadros de la Gran Vía, la nevera, los paisajes de Madrid y las esculturas que alguna parecía que iba a salir andando y si no que se lo digan a Esperanza.
Lo segundo ver el nuevo puente de la Arganzuela. Sobre el Manzanares, cerca del Calderón (además había partido y no veas qué ambiente), han construido este precioso puente que ya el tío Manolo nos había animado a visitar.
Y así otra vez dejamos Madrid camino de Barcelona, para mí dos ciudades en las que no me importaría pasar una buena temporada de mi vida a pasar de aquello de que son muy grandes, muy pobladas, con mucho ruido, prisas, etc. Ya veríamos.
Puente de la Arganzuela

martes, 26 de julio de 2011

En capilla

Así estamos. Este año, de crucero. Por el Mediterráneo. Creemos que todo está preparado. Tardamos en decidirnos, que si aquí, que si allá, que si Marisina no sabía si seguiría en el CRTS por estas fechas, que si no tendría vacaciones, total que al final de crucero. Saldremos de Barcelona el sábado pero antes estaremos un día en Madrid. Es posible que veamos la exposición de Antonio López en el Thyssen y a ver si comemos las bravas allí cerca de Santa Ana y unas cañas bien tiradas, como las tiran en Madrid. Después noche en Barcelona, poco tiempo, ya veremos.

La idea es Mónaco, por libre. Florencia, Pisa, Roma y Pompeya-Nápoles con excursiones aparte de las del barco que gracias a Manolito Velázquez, que ya hizo el crucero el año pasado, he podido contratar mediante los foros de internet en donde la gente se organiza para no pagar tanto dinero como te pide la naviera por las excursiones. Si queréis apuntar: http://www.losviajeros.com/. Gracias Manolo. Sé que en Londres, con Gonzalito y las familias os lo estaréis pasado genial y os estará encantando. Lo tengo en la recámara para unas próximas vacaciones. Y lo que el barco dé de sí que según mi hermana Rocío y mi cuñao Ramón va a ser bastante.
Ya os contaré.

sábado, 23 de julio de 2011

Caprichos

Caprichos o lo que sea. Tengo más pero he podido quitarme dos de encima en los últimos días. El primero ir a cenar con Marisina y los niños al restaurante Albarizuela en Puerto Real, así también celebramos su cumpleaños. ¿Por qué este sitio? Bueno pertenece al grupo del Balandro y Avenida 28 en Cádiz, en este último es donde comemos casi todos los martes que nos tenemos que quedar por la tarde. Platos muy buenos, un poquito de diseño pero lo justo, y mucha variedad a un precio muy ajustado. Tendremos que seguir probando los demás bares, restaurantes de este grupo en Cádiz y San Fernando, que son los que me quedan. Sólo espero que no esté tan escondido como éste. Poned bien la dirección en el GPS. Teresa de Calcuta 69.
El segundo capricho era ir a la playa en Zahara. Creo recordar que hará unos 14 ó 15 años estuve por allí con Marisina, Inés y Javier. Una playa espectacular, recuerdo yo. No estuvimos en la del pueblo sino una más alejada, la del bunker que llaman; evidentemente por el bunker que podéis ver en la foto, de la época de la Guerra Civil. Llegamos a eso de las 15.45h. para comer. La bajada "acojona" un poco.  A esa hora hacía viento pero la tarde se fue arreglando poco a poco para terminar siendo una estupenda tarde de playa. Agua fría y limpia. Objetivo cumplido.
Como digo tengo más, a ver si os los puedo contar.
Hoy partido de presentación del Xerez. El rival el Málaga con Van Nistelroy pero sin Baptista. Más hecho, bien plantado pero poco más. Un gol fruto de las prisas y el nerviosismo de un portero joven y se acabó.
El Xerez, mejor en la primera parte, donde jugaron los nuevos, que en la segunda (un aburrimiento superior), algún detalle de Óscar Díaz y poco más. Lo mejor el homenaje a Vicente Moreno. Muchas gracias.


viernes, 15 de julio de 2011

1/4

Desde el 25 de mayo ha llovido un poco, bastante en sentido figurado. Desde esa fecha hasta el 30 de junio yo no paré, al menos de 8 a 14.20 y también muchas tardes hubo que seguir y creo que al menos una cosa se me quedó en el tintero, a ver si en septiembre recupero esa asignatura. El ritmo fue frenético, a cada momento surgían más cosas, bien es cierto que recuerdo que a las 14.20h todo estaba terminado gracias a todos, especialmente a Gonzalo, que le dí bastante trabajo.
Se nos olvidan pronto las cosas pero me siento muy agradecido a todos mis compañeros que me han ayudado estos dos años a tirar para adelante, con muchas lagunas, lo sé, con cosas que se podrían haber hecho y no se hicieron. Yo ya sabía que esto no iba a ser para mí pero al menos no me he quedado con la duda. Prefiero dar este paso atrás y seguir trabajando más cerca de todos, quizás así las cosas que se dejaron de hacer puede que se hagan más fácil.
Bueno ya veremos. Mucha suerte a Almudena, ella sabe que tiene mi ayuda para lo que necesite.

Bien. No cabe duda que el hecho más importante en estos días ha sido la comunión de José Manuel. La ceremonia muy bien preparada y de las que te hace sentir las cosas que estás haciendo. Mi niño lo vivió como se debe. Esto del verano es problemático para ir a misa y eso pero retomaremos las buenas costumbres en septiembre. Y lo celebramos como se merece. Creo que todos lo pasamos bien, yo por lo menos sí y además el Barça ganó su cuarta copa de Europa, ¿se puede pedir más?

De la feria, ahora que me acuerdo, me quedé con ganas. Por una parte el martes no fuimos, yo trabajaba, gran error, debería haber ido; del viernes no puedo arrepentirme porque tuvimos el gusto de ser testigos de la boda de José Luís y Mari Carmen en Sevilla además de volver a juntarnos los parroquianos, excepto el Piñero pero eso ya se esperaba. Mucha suerte y mucha fecilidad para los dos pero "no había días pa casarse".
Iremos a Barcelona en coche, otra vez, pasando por Madrid, si es posible un día allí, ya veremos si aprovechamos para algo, no quiero adelantar acontecimientos. Crucero, he reservado las excursiones con gente del crucero que se ha organizado, he llegado a última hora, de hecho, una no ha podido hacerse en grupo y la he tenido que reservar en individual, espero que todo salga bien porque es la primera vez que hago algo así.
Por lo demás, mi deseo es exprimir este verano al máximo. Este mes de junio, familia, playa, piscina, bailoteo en el club, paseos, comiditas, cenitas y todo lo que caiga.





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